21 jul 2025

río

El río se te enredo en el pelo,
calmo, con el paso pausado
de sus barcos monumentales
llevados como los troncos 
por la fuerza de unos bueyes sureños 
o unos hombres de remos alados.
Todo es lento cuando requiere
fuerza y constancia,
hasta, incluso, 
la caricia más buscada. 

El río lineal
inmutable
arbitrario
caprichoso
no dejó ningún sol sin tocar
mientras lo veíamos desde la baranda
de una plaza llena de gente. 
Se deshizo desde tu pelo 
hacia el delta,
arrastrando todo el barro 
del continente montañoso
hasta el mar de los hielos.
 
Al final de la ruta
no querés el silencio de la música.
Deseo, 
por un momento largo,
una noche sin alba
donde el auto se adentre
para terminar esta canción, 
y la que sigue,
y la que sigue,
después 
de la que sigue.  
El mundo y su desglose,
nunca deja de ser un círculo.  

 
 

17 jun 2025

Noche sensata

Sensata la noche
con un  silencio mandamás
al filo del fin del mundo.
Esperamos los misiles
en el techo de la casa
mientras la ropa se seca
al aire, como banderas mojadas
contrariadas bajo las estrellas.
 
Arriba la luna,
abajo tu mano
abrigada sobre mi mano. 
 
Una reposera naranja con un fuego
intermitente contra la bocina del tráfico
la locura bastante lejos
atrás del mar,
abajo del mar,
sobre el desierto de otros.
Nosotros
en el techo
con los misiles sin iluminar
todavía
una primera noche íntima
y, aunque, final, también sea
un deseo largo
o una vida.  

6 jun 2025

No hagan olas

Te imaginás a Virgilio
en el medio del camino
sobre el bote
flotante en el río muerto
diciendo
No haga olas
sin tutear, porque el viaje
recien empieza
y la confianza todavía resta. 

No haga olas
que los muertos duermen,
si se despiertan
pueden hundirnos con odio
en el mal gusto
de lo infinito.

Te imaginás el silencio
necesario y oscuro
que hubo en ese río
antes del infierno
frente a la palabra susurrada,
con el balanceo
casi infantil
del bote

No haga olas, dice
y la quietud
hace una rugosidad mínima
sobre el agua,
sobre el olvido.

14 may 2025

¿Quién no está cerca de la muerte?

Las hojas esas que se ven desde tu cuarto
hace unas semanas verdes,
ahora amarillas, chamuscadas
arrugadas por el frío
o por el secreto guardado del árbol,
mientras atrás
¿o es abajo?
el ruido de los autos.
Desde el cuarto, 
la ventana
es un cuadro instantáneo
que cambia todos los días.
Cielo y árbol,
música también,
sobre todo, ruido. 

Cuando nos dormimos
las hojas se mueren,
todo tiene que caer
para seguir creciendo.
Incluso, cuando amanece
la luz ¿vital? ¿blanca? ¿calurosa?
lleva un rastro del otoño,
una mano en la tierra
que se enfría
pero se reconforta
con lo profundo y la promesa
de lo que crece 
en secreto.

En secreto, también,
inventar una muerte
anacrónica, ridícula,
para nada premonitoria.
Refugiados en esa ventana
del otro lado del melancólico otoño,
del divino otoño
con la semilla silenciosa
que raja su cáscara,
durante la noche 
con un plan a futuro:
charlar,
chapar,
cielo,
árbol
en un orden repetitivo
aleatorio
circular.

4 may 2025

llama

Cómo podés ser una llama
sola,
fuera de la hoguera,
del fuego permanente,
de una cadena azul y naranja 
enlazada en el continuo crepitar
de la materia convertida en energía
en potencia
en el calor más humano,
más profundo
como el de una noche
abrazados bajo las sábanas.
 
Cómo podés ser una llama
fuera del mundo
de la comunidad
tan única en la calle de gente.  
Una llama cegadora
e hipnótica,
una luz austral
para que lo próximo
pueda ser una oscuridad subrayada.
 
Cómo no voy a ser un nudo en el estómago
una quietud involuntaria
un par de ojos que no quieren perderse nada,
un muerto de miedo por la fascinación,
un reloj que quiere girar
solo en la misma hora. 

30 abr 2025

Tartamudeo en proceso

Donde se abre el disimulo
con el tartamudeo se tropieza 
y todas las señales
se repi-repi-repiten sin proeza

Ac-ac-acá me pongo a cantar
sobre unos dedos chuecos
que al que escribe por whatsapp
sin respeto lo hacen bailar 

Si es muy larga la partida
es más larga la oración
no te rebus-rebusques tanto
no vaya a ser que sos medio varón.

Medio varón, medio miedo
de los que temen a la intenso
más a lo propio que lo ajeno
más al silencio que al amor.

Se quedan sin premio a la largada
se que-quedan sin voz a la mañana
y después de mucha cháchara
nos vamos todos, igual, en el cajón.

a donde quería de ir
no he podido
a donde quería llegar
no he llegado
Pe-pe-pero repito unos versos
para quedarme callado. 

27 abr 2025

tanta, pero tanta

Agua, mucha agua,
cuando va
empuja y cambia la tierra
como si el mundo se pueda barrer
con la fuerza de una catarata.
¿Habrá en el universo
un río que con su presencia
cambie los cursos de las estrellas,
las hunda,
las deforme,
les diga
en este cauce brillás acá
o allá
sobre esta orilla,
dentro de este planeta?
 
Se necesitaba tanta agua
para apagar tanto fuego,
escribe un enemigo de su muerto.
Tanta agua acumulada,
ahorrando vida en gotas
para que adentro tenga un secreto
biológico
marítimo
espiritual.
Se bautiza con agua,
como bienvenida al mundo
en la cabeza de un recién nacido
el frío y la tristeza,
agua de río y llanto humano. 
Se muere con agua
para que lleve los restos
y todos seamos una gran ola
en el tsunami final.
 
Otra vez, lo lejos, lo espacial.
Buscamos que en algún lado
aunque sea congelada, 
haya un excusa acuática
con que sepamos no estar solos.
En el universo no hay eco,
podemos gritar
pero el riesgo es que estén 
todos sordos.  
 
Tanta, pero tanta
agua
frente al picor de la garganta,
en una repetición espasmosa,
como si la necesidad fingiera un final posible
una plenitud llenadora.
Tanta, pero tanta 
agua, 
e igual
cuando tuve sed
no me diste de beber,
cuando tuve ilusión
no me empujaste con la furia
de una catarata
que me desfigure 
en su paso
todo el cuerpo.