"Mira que pobre amante,incapaz de meterse en una fuente a buscarte un pescadito rojo bajo la ira de gendarmes y niñeras" Julio Cortazar
30 dic 2011
¿Amor libertario?
por que somos humanos
y el humano se enamora
y enamorarse es perderlo todo,
perderse a uno,
para ganarlo todo.
Menos, la libertad.
29 dic 2011
El exilio de la palabra
ya no sirve toda la lengua,
ya huyeron los significados
se derrumbaron los significantes.
Se suicidaron los símbolos,
están exiliados, se mudaron de país,
cambiaron de lenguaje.
No respetan la sintaxis,
ni siquiera sus formas y vestidos.
Se escaparon por la ventana,
nos dejaron acá parados, mirando,
sin saber que decir.
¿Hay forma de construir algo sin poder
hablarnos, sin poder decirnos nada?
Mirando, esos ojos que dicen, que intentan hablar
un lenguaje que huye cada vez mas rápido.
¿Por que se escapa?
Porque tiene miedo de que lo entiendan.
Que todo, en una mirada fugaz o eterna,
se entienda.
Que todo se revele.
Todo se revele en esa mirada profunda,
y ya no exista el lenguaje para ocultarlo
todo de nuevo, bajo el maquillaje
bajo palabras y artículos, adjetivos y verbos
sustantivos y adverbios, símbolos y corchetes,
letras y frases, bajo todo, bajo todo aquello que
ya no existe, bajo todo lo que ya no hay.
La palabra.
26 dic 2011
El espiral de “La villa”

Para la playa la recomendación es: Cesar Aira. Es un escritor que tiene una forma particular de escritura, él ha dicho que no corrige nada de lo que escribe. Escribe y a medida que escribe la historia se va creando, va yendo para un lugar y luego gira, se torsiona, se retuerce y cambia hacia otra dirección, siempre inesperada y aparentemente irreal, pero nunca inverosímil. Lo genial de Aira no es su prosa, es el remarcar el proceso de escritura. La lectura de Aira nos puede llevar a cualquier lado, y lo aceptamos, nos dejamos llevar. Hay un juego con este procedimiento también en el mecanismo editorial que Aira pone en juego, por lo menos escribe cuatro novelas por años que publica en diferentes editoriales, y hasta incluso en diferentes países. Puede publicar desde en una mega editorial hasta una editorial independiente de poca tira. Hay una lógica de poner en relieve el proceso de producción, para pensar la literatura, pensar el mercado en el que se mueve, que Aira pone en acción, manejándolo e interviniendo en el modo de circulación de sus obras.
Él mismo ha dicho: “que la "obra" sea el procedimiento para hacer obras, sin la obra.” Y es esta lógica de producción, o de escritura lo que lo lleva a hacer uno de los grandes escritores argentinos, rompiendo lógicas estrechas y estando a la vanguardia de la literatura.
Es este mismo método que retumba en su obra y la dota de toda la significación y relevancia que tiene. Hay muchísimos libros para hablar de Aira, por lo que la elección de un uno se vuelve imposible, por eso la obra de Aira no es un libro sino su producción y su proceso creativo. Sin embargo, la elección- seguramente errónea como todas las elecciones- va a ser “La villa”. No creo que sea ni siquiera una de las novelas mas representativas, aunque si se pueden observar los mecanismo de producción de los que hablábamos. Por un lado la sensación de que el relato va avanzando a medida que avanza la lectura, y no hay posibilidades de saber que es lo que va a pasar, siempre estando en continuo cambio.
Sandra Contreras escribió un libro que se llama “Las vueltas de Cesar Aira” donde explica este mecanismo de Aira en que el relato es un espiral que va dando giros y nunca vuelve al punto de inicio, la historia no respeta una linealidad y todo lo que sucede es pura inventiva. En “La villa” la genialidad de Aira se nota no solo en su escritura, sino en su observación de la realidad; como dice Kohan: “Aira hace cosas bien distintas: ensaya delirios, trama desvíos, prueba desmesuras, produce irrealidades. Pero no ha dejado de tocar por eso lo mas real de lo real” En la novela capta el mundo de los cartoneros, a partir de un muchacho que se ejercita en un gimnasio y tiene un trastorno del sueño, que luego desembocara en la historia de un policía corrupto, de una organización de narcotraficantes, y así hasta el infinito. La profusión de historias no tiene fin, todas entremezcladas, tocándose y separándose, surgiendo una de otra. Dando vueltas y mas vueltas en el espiral Aireano.
25 dic 2011
El niño mártir
Hoy Jesús nacería en un carro de cartonero, estaría yendo a upa de su madre sintiendo el sobresalto del carro en el asfalto, mientras su padre lo tira y lleva a la familia, aun después del nacimiento buscando entre los tachos, quizás encontrar algún cartón de esos que envuelven los regalos o las cajas de sidra y pan dulce que reparten los trabajos.
El niño estará envuelto en alguna manta frágil, bebiendo del pecho de su madre cansada luego de una noche agitada, contenta seguramente de pensar que su hijo nace bajo la estrella de belén, el mismo día que un Dios, o no siquiera en ello pudo pensar. Solo esta cansada y hambrienta.
El niño duerme, siente el calor del pecho maternal y el cartón dentro del carro, y duerme.
Quien sabe, algún día se vuelva Dios, lo mas seguro se vuelva un mártir. Quizás ya lo sea.
24 dic 2011
Quererte
Dudo que alguien te quiera tanto como yo,
otros lo dirán,
otros intentarán,
pero ninguno te querrá como yo.
A nadie le costará tanto decirtelo,
nadie estará tan pendiente de si te reís,
por qué
con quien
de qué
Y no cayendo en la obsesión,
solo para sentirme parte de ese momento feliz,
para intentar reproducirlo siempre,
para que siempre rías y sonrías.
Por que no sé si alguien te va a querer tanto como yo.
Sé, sin embargo, que muchos te van a querer,
por que nadie puede conocerte y no quererte.
Por que si vos los querés, no solo tienen la obligación,
el deber,
sino el gusto
de quererte.
Pero yo no tengo la obligacion, ni el deber, ni el gusto,
tengo la certeza de quererte, como nadie va a quererte.
Por que aunque pienses que no te devuelvo tu amor,
yo pienso y pienso en vos,
pienso en que estes cuidada,
que no tengas frio en la noche,
que no tengas calor en la mañana,
te quiero con el corazón
por que no me animo ni a rozarte por miedo
a quererte demasiado.
Dudo, dudo.
Dudo que otro te quiera como yo.
Vos dudas que yo te quiera, y eso me apena.
No puedo mas que quererte a mi manera,
entre engaños y miradas, entre horas y poemas.
No puedo mas que quererte asi,
quererte como ningun otro te quiera.
23 dic 2011
Bolsas y bolsitas
Termina el año y uno suele hacer el recuento de lo que sucedió en el año que se va. Siempre queda un sabor amargo, siempre la expectativa de que el año se esfume rápido, la sensación de que no nos deja nada más que los malos momentos. Hay una inclinación a dejarse tocar, a dejarse llevar por lo malo, por lo que no salió bien, por todo lo que no fue, por todo lo que no hice. Pero intento pensar otra cosa, ¿Qué hice? ¿Qué logre? ¿Quien fui? Pienso en eso, y viene gente, amigos, momentos, cosas que se me presentan y me van contestando. Al parecer hice mas cosas de las que no hice, siempre me hubiera gustado hacer todas las que no hice; pero las que hice también me gustó hacerlas. ¿Podría haber hecho más? ¿Podría haber salvado el mundo? S{i, seguramente. Pero no pude, hice otras cosas, colabore quizás a lo segundo, al menos intente.
Fin de año, navidad, la gente corre de un lado para otro. No compre los regalos todavía, me resisto, hago la lista de gente a la que debo regalarle y me parece infinita, cada vez mas. De solo pensar en la calle en que todas las tiendas estallan ya me da nauseas. LA gente codeándose, cargada cada vez con una bolsa más, y otra, y otra. A todos la lista se le va a haciendo cada vez mas extensa, por suerte hay un poco mas de plata para hacer ese regalo, y el próximo.
Cruzo una avenida atestada de gente, me paralizo unos segundos viendo a los autos yendo de un lado para otro, la gente que se multiplica junto con sus bolsas. Los vendedores salen hasta de debajo de los mostradores para ayudarnos con una sonrisa navideña. Nos desean lo mejor, todo el mundo parece feliz. Puteando por la cantidad de gente, pero feliz por todo lo que pudo comprar. Por todos los regalos, por todos los buenos gestos que tendrán con su extensa lista de conocidos, que este año lo acompañaron, lo llenaron de momentos, tanto buenos como malos. Siempre mas lo segundo, pero son familia, amigos; los buenos momentos valen mas, y fueron buenos por que hubo otro al lado.
Y a la vez no puedo dejar de pensar. ¿Qué festejamos? LA navidad es el festejo de la vida, leí por ahí. Festejamos el nacimiento de un niño que nace en la miseria, que se convertirá en mártir y en Dios. Quizás lo fue desde el momento en que nació, ambas. Festejamos un nacimiento, una vida que viene al mundo, la vida de un indefenso, de un hombre al fin de cuentas. Festejamos el nacimiento de un pobre, de alguien que no hubiera podido pasearse comprando regalos, haciendo listas para ver que regalarle a su madre, a su padre, a sus amigos.
¿La vida se festeja comprando? ¿En eso se convirtió? ¿Comprar es vivir o vivir es comprar?
Y ni siquiera es una fecha que sea la fecha del nacimiento exacto del niño, es una costumbre. Igual que la costumbre de dejar un regalo bajo un árbol nevado, en un lugar donde no nieva. Dejar un regalo apra aquel que me acompaño en el año, una retribución, quizás me digan, un reconocimiento por los momentos que pasaron juntos esas personas ese año. UN momento que da la justificación para retribuir todo el amor, la compañía, el cariño, todo lo bueno que nos han brindado. Y en algún momento tenemos la seguridad que un paquete envuelto de rojo y un moño lograra retribuir todo lo que recibí de esa persona.
Y si en vez de un regalo elijo. Elijo enfrentarme al nuevo año de vida, festejar la vida, compartiéndola, brindándola en todo lo que tengo para dar, para darla al otro, al otro que yo quiero regalarle algo para retribuirle todo lo que me brindo de su vida. ¿Y si le regalo mi vida?
A él y a todos los niños que nacen, y que no recibirán un regalo. Que no podrán festejar navidad, que no podrán pasearse por una avenida llena de autos y gente y bolsas y vendedores. ¿Y si para festejar la vida, vivo?
19 dic 2011
La caida
Tenia las rodillas raspadas y ardiendo por la caida. Tuvo el gestoa utomatico e ilogico de quitarse el polvo de la pierna con la mano. Estaba todo cubierto de él, y mas con la transpiracion. Le molestaban las gotas deslizandose por la frente y entrando en sus ojos, no podia ver bien y el cansancio le hacia tropezarse ya con cualquier cosa del camino.
Empezo a sentirse angustiado, y ala vez un broncale iba naciendo desde dentro. UN fuego qu ele iba comiendo el estomago, le iba encendiendo el esofago, era un grito de BASTA que no iba apdoer contener. NAda lo iba ahacer quedarse a mitad de camino, aunque tuviera que arrastrarse por la tierra, por als rocas, iba aseguir. No se iba acaer y quedarse ahi tirado, vencido por una misera piedra, por unas miseras gotas de transporacion, y menos por que su cuerpo lo abandonaba en las fuerzas. NO. Mientras el mandara, su cuerpo se iba a tener que acoplar a sus decisiones, aunque estallara en elc amino, aunque su cuerpo no pueda mas y se rinda en la mitad su espiritu iba a hacer que continue con als fuerzas que ya no tenia. No les iba a dar el gusto de caer y quedar alli, para que lo escupan, lo flagelen, lo pateen en le suelo. Iba a seguir, con orgullo, con la cabeza en alto, limpiandose el polvo de las rodillas ensangrentadas. Le temblaban las piernas, pero respondian. Dio el primer paso con la izquierda que cuando tuvo que sostener el peso de su cuerpo y el madero se tambaleo mientras la pierna derecha hacia eltrayecto en el aire hasta llegar a tocar tierra de nuevo. UN vez dado el primer paso, el apso despues de al caida, el paso del que nunca se rinde y sigue caminando, aunque caminar signifique ir hasta su muerte. Ya el segundo no le costo, y al tercero con su bronca contenida iba adquieriendo ritmo y gastando lo ultimo que tenia fuerzas. La angustia era algo que lo iba a acompañar hasta el ultimo momento cuando toda al fuerza de su cuerpo lo abandono.
15 dic 2011
Café con 3 medialunas
5 dic 2011
Quieto e Inquieto
28 nov 2011
El arte y el amor.
Para leer sobre lo despiadado del amor, el egoísmo de los seres humanos, lo intrincado de las relaciones humanas, sobre los artistas, los campos rusos, las relaciones de una madre y un hijo, la juventud, la perdida de la juventud, sobre la crueldad y mucho mas, todo lo podemos encontrar conjugado y condensado en la obra de teatro La gaviota de Antón Chejov.
Es un autor complejo que logra en una obra compacta poner en escena a varios personajes que se relacionan entre sí, desde sus complejos, desde sus deseos íntimos y desde lo peor de sí. Logra ponernos en la piel de cada uno de ellos, entenderlos a partir de los parlamentos que declaman y reponer a partir de nuestra condición humana todo lo que no dicen, todo lo que antecede a las palabras.
Pareciera, a la vez que retrata una época específica, lograr encontrar un punto de contacto entre la reflexión sobre el arte, el amor y la relación entre una madre y un hijo, artistas los dos. El arte en esa relación es lo que los opone, lo que los hace detestarse. Los que nos hace ver al público una acentuación del Edipo, que inicia un circulo vicioso. Un hijo que se hace escritor para buscar desesperadamente el amor de una madre, que es actriz mayor, que no se lo da por que busca desesperadamente el amor de un hombre que a su vez es el escritor mas reconocido, que busca el amor de una joven actriz. Un hijo enamorado de una madre, enamorada de un padre, enamorado de su hija, el complejo psicoanalista puesto al mayor de los funcionamientos y la tragedia dada por que ninguno ocupa el lugar que le gustaría ocupar.
El arte y el amor con todo lo que conllevan se unen, se equivalen en esta obra. Se reflexionan mutuamente, en un juego de espejos que siempre esta rompiéndose y armándose. Que siempre muestra como las dos cosas terminan siendo un artificio.
La gaviota pasa a representar la posibilidad de libertad que brinda un amor, y que a la vez prohíbe otro amor. Parece quedar el arte como escapatoria, como calmante de las penas, pero ni siquiera funciona como placebo. Queda el arte como ultima perdición, como ultima frustración.
Así declama, quien ha perdido todo:
“Soy una gaviota…no, soy una actriz”
Ramiro N. Bugarín
Estar y Ser
17 nov 2011
Más que tu perfume
14 nov 2011
No lugar
13 nov 2011
Llorando
5 nov 2011
Mosén Millán y el papel de la Iglesia

En las lecturas a veces lo que no se dice es de lo que se está hablando. Entonces ¿Cómo hablar de la guerra civil española sin hablar de ella?
En un pequeño libro de un autor español Ramón Sender, Réquiem para un campesino español; escrito con un estilo sencillo y una prosa cruda, logra narrar una historia poderosa y llena de vetas que nos permiten descubrir una de las etapas más terribles de la historia española y mundial del siglo XX.
A partir de la espera de un cura de pueblo, Mosén Millán, a que llegue gente para una misa de réquiem va rememorando la vida del hombre para quien es la misa, Paco el del Molino –podríamos pensar que hay una alusión quijotesca en este epíteto del personaje y hasta un mensaje con el rol que le toca cumplir en la historia- Los recuerdos del cura son los que nos van a ir develando la historia a partir de rememorar el bautismo, la comunión, casamiento y extremaunción de Paco. Es así que los sacramentos van a ser el hilo conductor y los momentos que el cura toma para conocer a Paco. Esta selección de momentos muestra la afinidad o la cercanía de la figura eclesiástica a la vida de Paco y hasta su separación.
Este va a ser uno de los concejales republicanos que expropia las tierras de un duque para dárselas a los labradores, que luego generara un conflicto al desatarse la guerra civil y al llegar al pueblo unos forasteros que lucharan contra los republicanos. Es sumamente interesante que la narración se hace desde la figura central del cura por lo que se pone de relieve las implicancias que tuvo la iglesia con el proceso franquista. Sin embargo en la novela podemos ver que hay un doble juego con esta figura de la iglesia. Por un lado la idea de la iglesia como colaboracionista del régimen y protectora de los intereses de los más ricos. Por el otro es responsable de despertar en Paco el interés por los oprimidos y la búsqueda de justicia.
La misa que sería un réquiem para Paco, se vuelve una misa de mea culpa del cura. La pregunta es: ¿Por ayudar a capturarlo o por haberle despertado su sed de justicia?
Ramiro N. Bugarín
17 oct 2011
Calculos
3 oct 2011
Ser virtual

7 sept 2011
Tribulaciones II
La vuelta de la negación
Bostezo, y recien ahí se sintió con sueño; cansado, destrozado por el día que le esperaba.
Se desprendio ddel calor de las sábanas; su piel sintió el frio contacto del ambiente, y un escalofrio lo recorrió. Se sintio trsite.
Se baño, desayuno, se vistio y se cepillo los dientes.
Cuando estaba por salir de su casa, negó con lña cabeza. Volvió a la cama y durmió.
Sono varios días el teléfono. Primero para avisarle que era tarde, luego para preguntar si estaba bien. El resto de las veces para notificarle, fervientemente, que estaba despedido.
No le importó, y aún menos contestó. Finalmente fue feliz.
El despertador volvió a sonar, una vez más.
esse est percipi
de que lado de la mascara
vas a estar?
cuando la bondad huya,
bajo que techo te refugiaras?.
Donde ir, cuando la tormenta
no nos moje mas?
A correr, a correr
ha dicho algun desesperado.
El manifiesto perdera su encanto,
y lso voceros seran roncos bebedores.
Los poetas ilusos, que venden remeras,
los musicos sin talento que venden imagenes.
Algun filosofo que se sepa todas las respeustas.
Todos ellos en una esquina,
en un shopping, en una plaza.
en algun momento recordaran:
"esse est percipi"
Tras la imagen y el logo.
tras edificios gigantes, imponentes,
maquinas crueles y ardientes,
tras todo eso que hay?
A donde ir cuando se caiga,
se desplomen.
La tierra moviendonos el suelo,
bajo la alfombra toda la basura se desparrama.
VOS.
Cuando la hipocresia caiga,
de que lado de la mascara
vas a estar?
Ella y Él
como una lata vacia, conrestos de tomate.
Abrumado,
como las nubes despues de una lluvia.
Mirada taciturna,
labios entreabietos por el asombro.
Ella tenia las piernas mas hermosas
que él hubiera visto.
Eran como la de los flamencos,
largas y sensuales.
Sus ojos cristalinos,
como laguna entre las montañas.
Una sonrisa tierna,
dulce como una brisa.
Torpe para caminar, él.
Chocaba por las calles con los adoquines.
Agil y en su mundo,ella
sorteaba los jardines
Entre reservada y acogedora,
entre timido y parco.
Entre adoquines y jardines.
los dos en su mundo
chocaron.
Él con la falda, y la ternura,
ella con el desalineo y los ojos inocentes.
él depronto perdió las pocas palabras.
Ella se olvido de los jardines y mundos.
El sol en lo alto, rey y señor,
en eclipse entro.
Dos mundos, dos almas,
en fusion entraron.
En invierno, con los labios frios.
Las manos tibias
y lso corazones ardiente.
El amor los acogio.
Asi, entre calles, adoquines,
jardines, mundos y demas.
El mundo en un lugar mejor
se convirtió.
Dame tiempo
con una falda de niña.
Que me muestras que una sonrisa es mejor.
Ahora me pides que cambie el mundo
y yo te pido tiempo, como decir no.
Ahora en cuesiton de horas comenzare,
tal vez me salgan alas para recorrer los mares
y mirar a la miseria donde pintare un arco iris
donde deje mi corazon, como ofrenda de amor.
Donde falten casas, labrare con mis manos
castillos de fantasia.
Donde haga falta fe traere respuestas,
dare incertidumbre, pero generare mas esperanza.
Ensuciare mis zapatillas en el lodo, dejare
mis remeras en el sudor del trabajo.
Abrazare a quien tnega frio
lo alsare y llevare a los vientos a quien muere de calor.
Saciare sedes, calmare hogueras
dare paz, dare lo que no soy y dejare todo lo que fui.
Contare las hsitorias que me sepa, inventare las que no
para aquellos que necesiten imaginacion y un cuento para dormir.
sere los oidos de quien necesite gritar
de quien se sienta oprimido.
Rompere las cadenas de los esclavos,
las hare mias. Comprare dulces para
de quein ha vivido demasiadas amarguras.
Me miraras cansado, me preguntaras como me ha ido.
Lo habre intentado, lo juro.
Y habre hecho lo mejro posible a tu pedido
"Salva al mundo"...."bueno,
dame tiempo".
Mis zapatillas
no sabre que darte.
No tendre mas que mis manos
y unas zapatillas rotas.
Si me miras, aunque sea en el recorrido
que hacne tu sojos para ve runa vidriera,
un pajaro u a otro,
No sabre que hacer para no sonrojarme
y sentirme pobre.
Pobre e iluminado.
Ahora, si te acercas a mi,
imagina que estare perplejo
y entrare en un estado catatonico,
al menos un segundo.
Pero si te acercas a mi,
prometo que hare todo, intentare lo imposible
para regalarte la felicidad,
la felicidad que no existe y no poseo.
Aunque eso signifique sacrificar mis zapatillas,
terminar por romperlas en las duras caminatas
al eden de tu sonrisa.
29 ago 2011
La contracara de los ausentes

But they will teach us that
Eternity is the Standing still
of the Present time
Enrique Pezzoni le dijo, cuando pregunto cual era la opinión que Borges tenia sobre él, que había dicho que era un hombre que sabia mucho de autos y cigarrillos, y le explicó que había dicho hombre, por lo tanto no lo consideraba escritor. Esta es una de las tantas anécdotas de Fogwill. Enrique Fogwill fue uno de los autores más importantes de las últimas décadas argentinas, falleció el año pasado el 21 de agosto, fue un transgresor en la literatura y, para quienes no podemos diferenciarla, en la vida. Esta modalidad de estar siempre en ruptura y diciendo lo que no se dice, lo censurable y lo prohibido, hasta en algunos casos lo ha convertido en personaje desagradable y reaccionario, pero siempre encantador. Escribió entre muchas cosas Los pichiciegos, novela que escrita durante la guerra de Malvinas, habla de su atrocidad y daba cuenta de algo muy diferente a las victorias pregonadas por los medios argentinos en su momento. El año pasado la editorial Alfaguara edito los cuentos completos -salvo algunos que el autor quiso eliminar de su “cuentografía”, para ser recordado solo por aquellos que aparecen en esta edición- .
Escribo sobre él por que es interesante pensarlo como un autor en contratara de la figu
ra canónica del escritor argentino, por excelencia: Borges, y ver de que modo se las ingenia para retomarlo, reconectarse con esa figura de la que se separa y a la vez transformar la obra del otro en un pasaje escabroso y reescribirla como nunca lo hubiera hecho, por principios no por incapacidad. Para eso hay que leer en conjunto “Help a él” y “El Aleph”. Desde el titulo el primero es un anagrama del segundo, es un cuento que Fogwill escribió para un concurso literario del que Borges era jurado, y queriendo destacarse y burlarse del mecanismo de selección de los concursos, tomo “El Aleph” y lo reescribió. El concurso no lo gano, pero el cuento es excelente, más si se pone en serie y se lee la intención y la reescritura puesta en marcha. El juego con el titulo, los personajes y las situaciones: dos hombres, una venganza, una mujer, el encuentro de la totalidad. Uno encuentra la to

talidad de manera visual, “uno de los puntos del espacio que contiene todos los puntos” y Fogwill logra dar el vuelco y dar cuenta de ella de manera sensorial, a través de una droga, que abre los canales sensoriales del personaje en un pleno presente pudiendo dar cuenta de cada mínimo detalle. Y con sexo, mucho sexo. Sin el pudor Borgeano y la infinita erudición, pero con el gran don narrativo. Eso es Fogwill.
Más sobre él en:
2 ago 2011
Uno de aventuras

Las novelas de aventura son aquellas que logran que uno vuelva a ser un chico que siente que las cosas le pasan a él. Son esas que logran que cuando uno lee, deje de leer para imaginar simplemente que está en el mundo de la novela, deja de estar sentado para correr por una ciudad desconocida y descubrir crímenes y enigmas, sentir el amor de alguna chica y la ansiedad por empezar una nueva aventura. Las novelas de aventuras son esas que logran que una deje de ser lector para convertirse en protagonista.
Una de las mejores novelas que escribió un simpático español, Carlos Ruiz Zafon, es “La sombra del viento”, la historia de un niño que un día su padre lo lleva a un misterioso lugar escondido en
Uno llega hasta la última página habiendo reído, llorado y sin aliento en espera de la revelación final. Detrás del libro que elige el protagonista hay una historia que lo envolverá y le dará entre otras cosas un compañero inseparable y un amor irremediable. Varias historias se entrelazan y abren nuevos caminos, todo surcado por la historia de la pos-guerra y bajo la sombra del franquismo. Entre otras novelas del escritor, como “El príncipe de la niebla” y “El juego del ángel”, ésta es la más lograda en su narrativa y madurez creativa. Si bien tiene un dejo de misticismo y fantasía, la historia logra atraparnos y sumergirnos en un mundo irreal logrando el mayor grado de veracidad, en donde uno cree que todo puede pasar.
Ahora a la manera de propaganda de I-Sat un fragmento que lo resume todo:
“-Este lugar [el cementerio de los libros olvidados] es un misterio, Daniel, un santuario. Cada libro, cada tomo que ves, tiene alama. El alma de quien lo escribió, y el alma de quienes lo leyeron y vivieron y soñaron con él. Cada vez que un libro cambia de manos, cada vez que alguien desliza la mirada por sus páginas, su espíritu crece y se hace más fuerte. Hace ya muchos años, cuando mi padre me trajo por primera vez aquí, este lugar ya era viejo. Quizás tan viejo como la misma ciudad.”
Cada libro es un paso de vida, una aventura nueva. Este no se queda atrás.
Ramiro N. Bugarín
13 jul 2011
Salida de emergencia
20 jun 2011
¿La política sólo es publicidad?
30 may 2011
La pregunta sobre la hombría y otras cosas.

“La vergüenza de ser un Hombre ¿hay acaso alguna razón mejor para escribir?”
Gilles Deleuze
Me lo imagino sentado en la butaca marrón, frente a la inmensa pantalla del cine, disfrutando de Rita Hayworth o de otra famosa actriz hollywoodense. Codo a codo a una señora de barrio, ambos obnubilados por el film. Así me lo imagino a Manuel Puig., nutriéndose del material popular que ingresan en sus novelas y en las cuales se transforman de sentido o adquieren un plus de valor.
En “El beso de la mujer araña”, la relación que se va generando entre los dos personajes principales, está marcada por las narraciones de diferentes películas por parte del personaje homosexual al militante político de izquierda, mientras ambos están presos. Sin embargo estas narraciones son solo un aporte, un medio que nos mueve hacia el verdadero tópico del relato. Es el material que va afianzando la extraña relación de los dos hombres, ente las cuales, pereciera haber, un abismo y a la vez nada que los separe. Se plantean como contra caras de estereotipos de hombres. Hay una posible pregunta subyacente sobre la hombría. Intentado poner por un lado el hombre-macho que es un valiente, que va por la revolución del país, y en eso arriesga la vida, y por el otro lado el hombre-homosexual, leído en clave de hombre-mujer, apegado a su madre y cumpliendo un rol de dominado y hasta de cobarde. Pero son roles, que en esta búsqueda y planteo sobre la hombría, terminan subvirtiéndose y lo que parecen dos estereotipos definidos y marcados hasta por el cliché, entran en una profundidad en la que los roles no son tan claros ni tan definidos.
Hay en ello una reflexión sobre el papel de la mujer o el homosexual – pensándolos en una misma categoría- en la militancia política argentina. Una crítica y reivindicación. Una reflexión de la propia sociedad argentina en su más arraigado machismo, que hasta incluso se transfiere a las esferas más progresistas, como los movimientos revolucionarios.
Se puede leer como los materiales cotidianos, populares y, hasta, de baja categoría en lo artístico se aúnan en esta novela (y en toda su obra) para generar una trascendencia artística y una reflexión social que convirtieron a Manuel Puig en uno de los mejores novelistas argentinos.
Se puede leer y se debe leer, porque no sé si hay alguien que lo haga mejor que él.
Ramiro N. Bugarín
5 may 2011
Estado de excepción
3 may 2011
Por un pedazo de tierra

Para este mes me la juego con un clásico latinoamericano. Siempre conseguible en alguna casa de libros usados: “Huasipungo” (que significa lote de tierra) novela del ecuatoriano Jorge Icaza. Escrita en los años
Como una constante en su obra, se expone la cruda realidad de los pobladores originarios del ecuador bajo la explotación de los hacendados, los terratenientes, las figuras políticas y las figuras eclesiásticas. La manera en que dentro de una escala social el indígena es tratado como si ni siquiera correspondiera a ser considerado un ser humano. De hecho la novela todo el tiempo juega con mostrar la animalización a la que están sometidos, en alguna parte del relato los usan de caballos para llevar a los terratenientes acuesta para cruzar un charco de barro.
Claramente no es un descubrimiento, por parte del autor, el tema a tratar. Lo interesante, me parece, es la forma en que lograr hacer la denuncia de la explotación, consiguiendo incomodar al lector, logrando hacerle sentir en la carne el maltrato y el malestar, contagiándolo de todo lo que debe sufrir el personaje principal (Andrés Chiliquinga) y toda la comunidad indígena. Es tal la impresión corporal que le deja a uno, que el cuerpo reacciona y se sacude ante las diferentes escenas. Llega al punto máximo en el momento en que no les dan las raciones de comida y no les permiten tomar nada de la cosecha empezando así a desesperarse por el hambre. Es un momento donde el estomago se contrae y el corazón se compunge. Incluso hasta la sensación olfativa se activa a partir de la descripción del olor de los cuerpos y todo lo que circunda alrededor de la muerte de una vaca. Ese es el escenario que justifica toda la novela.
Lo único es que hay que tener estomago para empezar su lectura. Pero no todo es desesperación, explotación y olores, Icaza plantea la revolución o la menos su posibilidad (que siempre se puede leer como esperanza) producto del amor y la desesperación. Producto del límite.
Para terminar, me retiro con el grito final de Andrés: “ÑUNCANCHIC HUASIPUNGO” (“Huasipungo es nuestro”). ¿No será a caso el tan lejano grito que aun hoy resuena en todas nuestras comunidades indígenas? ¿No podríamos leerlo como un “America es nuestra”?
Ramiro N. Bugarín
14 abr 2011
In memoria

El pasado viernes 11 de marzo falleció David Viñas. Tenia 83 años y era un escritor e intelectual argentino que nos dejo muchísimas cosas, un legado enorme. Incluso nos cambio la manera de pensar, tanto la literatura, como la política y la realidad social. No fue una noticia que haya llegado a conmocionar como otras muertes de personajes argentinos, tuvo la inmerecida fortuna de quedar opacada por la tragedia Japonesa. Hubo, sin embargo, algunos que escribieron unas palabras de adiós a David, recordando algunas partes de su vida. Educado con monjas y militares, fue presidente de
Un mes antes de su muerte yo había terminado de leer ésta última, es el único libro que leí, hasta ahora. Creo que puedo decir sin vergüenza que al principio de la lectura no entendí nada, sin embargo no dejo de atraparme a cada segundo. Es un texto difícil, lleno de voces y a sus personajes los muestra en sus mil facetas. Los hace humanos y con la característica de tener varios costados. Los hace reales. Los hace cuerpo.
A un periodista le encargan hacer una columna/ investigación sobre un general, y asi se desata todo el conflicto, en el retrato de este general. Una novela que pone a esos dos personajes en oposición mostrando todas sus gamas y tonos. Se escribió en el exilio, y tiene un claro reflejo de la situación argentina en los años 70’-
Todos los que escribieron sobre Viñas en estas semanas estuvieron de acuerdo con algo, que él hacia cuerpo la literatura. De eso, en esta novela, no hay duda.
Más que recomendable leerla, mas todavía leerlo a todo David. Yo, por mi parte, sé que lo voy a hacer.
Ramiro N. Bugarín
9 abr 2011
Los Nadies
de pobres,
que algún mágico día llueva de pronto la buena suerte, que llueva a
cántaros la buena suerte;
pero la buena suerte no llueve ayer, ni hoy, ni mañana, ni nunca.
Ni en lloviznita cae del cielo la buena suerte, por mucho que los
nadie la llamen,
aunque les pique la mano izquierda, o se levanten con el pie
derecho,
o empiecen el año cambiando de escoba.
Los nadie: los hijos de nadie, los dueños de nada.
Los nadie: los ningunos, los ninguneados, corriendo la liebre,
muriendo la vida, jodidos, rejodidos.
Que no son, aunque sean.
Que no hablan idiomas, sino dialectos.
Que no profesan religiones, sino supersticiones.
Que no hacen arte, sino artesanía.
Que no practican cultura, sino folklore.
Que no son seres humanos, sino recursos humanos.
Que no tienen cara, sino brazos.
Que no tienen nombre, sino número.
Que no figuran en la historia universal, sino en la crónica roja de la
prensa local.
Los nadie, que cuestan menos que la bala que los mata.
11 mar 2011
De luto

8 mar 2011
El juego del miedo nocturno
22 feb 2011
Como una caja negra

Terrible. Atroz. El lento devenir del ser, en su nada, en un ensimismamiento total. Perdiendo lo que lo identifica y lo individualiza: el recuerdo de su vida, de sus actos, de sus amigos y parejas. Lento, de a poco, inconciente M.L. pierde la memoria de nombres, hechos, actos. Solo le queda la formalidad, la cordialidad, la capacidad de traducción y más cosas que Sylvia Molloy va recolectando en pequeñas anécdotas, como una bitácora de la desmemoria. La paradoja de llevar un registro de alguien que ya no puede recordar, una manera de forzar la memoria, intentar quedarse con algo frente a una enfermedad que avanza y nos deja desamparados frente a una persona a la que ya no tenemos acceso. Para la cual uno no representa nada, quizás sólo un nombre. Y tal vez, ni siquiera eso.
“Desarticulaciones” de Sylvia Molloy ,publicado en el 2010 por la editorial Eterna Cadencia (una de las pequeñas grandes editoriales que va creciendo en el país), nos introduce en una sumatoria de textos que escribe durante la enfermedad y el lento deterioro de una amiga y ex pareja, M.L.. Son como una especie de recopilación de momentos para rescatar a su amiga del olvido “para hacer durar una relación que continúa pese a la ruina, que subsiste aunque apenas queden palabras”. Y a la vez como modo de probarse que ella no olvida, de enfrentarse a la enfermedad y ganarle. Una manera de consolarse ante la desconexión de la realidad que sufre M.L, la desconexión que se produce entre ellas, de la vida que pasaron juntas alguna vez.
Molloy nació en Buenos Aires, ha ejercido como critica literaria y es autora de las novelas El común olvido y En breve cárcel. Actualmente reside en EE.UU. y es profesora en la universidad de Nueva York.
Se podría decir que le libro abre muchas puertas, genera muchas búsquedas. Hay varios planteos que se suscitan a partir de M.L.. La relación entre el lenguaje y la memoria, la lengua y la patria, el abandono y la culpa. Incluso la clara e infaltable evocación a Borges, con el paralelismo que se da entre el personaje Borgeano Funes, el memorioso, y M.L..Ambos en iguales condiciones de postración, pero a diferencia del primero quien recuerda cada detalle de cada segundo de su vida, la segunda va perdiendo, poco a poco, todos los recuerdos de la suya.
Pero con la perdida que sufre M.L, se va una parte de Molloy. Por eso, quizás, esta bitácora, esta manera de registrar todo lo ultimo que queda de M.L.. Intentando salvarla y salvarse de la desmemoria o el olvido.
Ramiro N. Bugarín
http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/espectaculos/4-20776-2011-02-15.html
30 ene 2011
Las garras del niño inútil

Llego al punto final del libro. Es ese momento terrible en el que a uno se le genera una sensación de vacío por algo que se acaba pero que queda latente. El libro del que vamos a hablar, deja varias cosas en uno. Muchas imágenes y elementos para pensar y re-pensar. Aunque es de fácil lectura y muy atrapante, tiene una carga emotiva impresionante. Primero por su cercanía a la realidad tanto espacial como histórica. Para dar una idea, si tuviéramos que resumir el libro en pocas palabras, tendríamos que decir que es sobre la infancia en un barrio pobre en al década del 90’. Saquen sus conclusiones a partir de ahí. Es terrible encontrarse con esa realidad, y más todavía si el que tiene la palabra es un niño, protagonista de esta situación.
La novela se llama: Las garras del niño inútil de Luis Mey, editado por Factotum ediciones. Este autor es un joven escritor, que tiene en su haber éste y un libro más, llamado: Los abandonados. Parece tener una prometedora carrera, teniendo en cuenta su prosa sencilla y cargada de sentimiento.
Las garras del niño inútil es una historia desgarradora (no en vano el titulo alude a las garras), es la narración de un niño que crece en los noventa, e ntre el margen de una villa y las casas paquetas de un barrio, bajo la sombra de la cruel figura del padre (al parecer la pareja conceptual que acompaña al protagonista y pone en marcha la historia es: el Lugar y la figura del Padre). Éste es un hombre enigmático, cruel y borracho, del cual emana toda la violencia y la locura en la que se sumerge su familia. Una violencia que se contagia, tanto a su mujer, como a sus hijos, incluso llega a pegarnos a nosotros los lectores. Así se traza en la historia el retrato de una familia argentina, una de tantas.
A cada momento la novela lo atrapa a uno y lo adentra en la vorágine que vive esta familia; sintiendo la angustia y el maltrato en el que están inmersos el protagonista y sus hermanos, haciendo que resulte imposible abandonar el libro e irse a dormir, queriendo a cada momento ver hasta donde llega la historia. Escrito con una gran sensibilidad, con un uso del lenguaje que nos hace leer que es un niño el que nos cuenta su historia, reflejando la infancia terrible de un niño argentino que, a diferencia de miles, en esta oportunidad tiene voz.
A la vez de darnos este panorama desgarrador, también nos da una salida. Un elemento al cual aferrarnos en el vacío que deja el fin de la lectura.
Ramiro Bugarín