
El pasado viernes 11 de marzo falleció David Viñas. Tenia 83 años y era un escritor e intelectual argentino que nos dejo muchísimas cosas, un legado enorme. Incluso nos cambio la manera de pensar, tanto la literatura, como la política y la realidad social. No fue una noticia que haya llegado a conmocionar como otras muertes de personajes argentinos, tuvo la inmerecida fortuna de quedar opacada por la tragedia Japonesa. Hubo, sin embargo, algunos que escribieron unas palabras de adiós a David, recordando algunas partes de su vida. Educado con monjas y militares, fue presidente de
Un mes antes de su muerte yo había terminado de leer ésta última, es el único libro que leí, hasta ahora. Creo que puedo decir sin vergüenza que al principio de la lectura no entendí nada, sin embargo no dejo de atraparme a cada segundo. Es un texto difícil, lleno de voces y a sus personajes los muestra en sus mil facetas. Los hace humanos y con la característica de tener varios costados. Los hace reales. Los hace cuerpo.
A un periodista le encargan hacer una columna/ investigación sobre un general, y asi se desata todo el conflicto, en el retrato de este general. Una novela que pone a esos dos personajes en oposición mostrando todas sus gamas y tonos. Se escribió en el exilio, y tiene un claro reflejo de la situación argentina en los años 70’-
Todos los que escribieron sobre Viñas en estas semanas estuvieron de acuerdo con algo, que él hacia cuerpo la literatura. De eso, en esta novela, no hay duda.
Más que recomendable leerla, mas todavía leerlo a todo David. Yo, por mi parte, sé que lo voy a hacer.
Ramiro N. Bugarín