7 sept 2011

Tribulaciones II

La vuelta de la negación


Vió amanecer, maldita costumbre. Sonó el despertador y lo odio, por todo aquello que representaba. Rutina, trabajo, deshumanizarse.
Bostezo, y recien ahí se sintió con sueño; cansado, destrozado por el día que le esperaba.
Se desprendio ddel calor de las sábanas; su piel sintió el frio contacto del ambiente, y un escalofrio lo recorrió. Se sintio trsite.
Se baño, desayuno, se vistio y se cepillo los dientes.
Cuando estaba por salir de su casa, negó con lña cabeza. Volvió a la cama y durmió.

Sono varios días el teléfono. Primero para avisarle que era tarde, luego para preguntar si estaba bien. El resto de las veces para notificarle, fervientemente, que estaba despedido.
No le importó, y aún menos contestó. Finalmente fue feliz.

El despertador volvió a sonar, una vez más.

esse est percipi


Cuando la hipocresia caiga,
de que lado de la mascara
vas a estar?

cuando la bondad huya,
bajo que techo te refugiaras?.
Donde ir, cuando la tormenta
no nos moje mas?

A correr, a correr
ha dicho algun desesperado.
El manifiesto perdera su encanto,
y lso voceros seran roncos bebedores.

Los poetas ilusos, que venden remeras,
los musicos sin talento que venden imagenes.
Algun filosofo que se sepa todas las respeustas.
Todos ellos en una esquina,
en un shopping, en una plaza.
en algun momento recordaran:
"esse est percipi"

Tras la imagen y el logo.
tras edificios gigantes, imponentes,
maquinas crueles y ardientes,
tras todo eso que hay?

A donde ir cuando se caiga,
se desplomen.
La tierra moviendonos el suelo,
bajo la alfombra toda la basura se desparrama.

VOS.
Cuando la hipocresia caiga,
de que lado de la mascara
vas a estar?

Ella y Él


Desabierto,
como una lata vacia, conrestos de tomate.
Abrumado,
como las nubes despues de una lluvia.
Mirada taciturna,
labios entreabietos por el asombro.

Ella tenia las piernas mas hermosas
que él hubiera visto.
Eran como la de los flamencos,
largas y sensuales.
Sus ojos cristalinos,
como laguna entre las montañas.
Una sonrisa tierna,
dulce como una brisa.

Torpe para caminar, él.
Chocaba por las calles con los adoquines.
Agil y en su mundo,ella
sorteaba los jardines

Entre reservada y acogedora,
entre timido y parco.
Entre adoquines y jardines.
los dos en su mundo
chocaron.

Él con la falda, y la ternura,
ella con el desalineo y los ojos inocentes.
él depronto perdió las pocas palabras.
Ella se olvido de los jardines y mundos.

El sol en lo alto, rey y señor,
en eclipse entro.

Dos mundos, dos almas,
en fusion entraron.
En invierno, con los labios frios.
Las manos tibias
y lso corazones ardiente.
El amor los acogio.

Asi, entre calles, adoquines,
jardines, mundos y demas.
El mundo en un lugar mejor
se convirtió.

Dame tiempo


Pequeña que me miras con tus pecas,
con una falda de niña.
Que me muestras que una sonrisa es mejor.
Ahora me pides que cambie el mundo
y yo te pido tiempo, como decir no.

Ahora en cuesiton de horas comenzare,
tal vez me salgan alas para recorrer los mares
y mirar a la miseria donde pintare un arco iris
donde deje mi corazon, como ofrenda de amor.

Donde falten casas, labrare con mis manos
castillos de fantasia.
Donde haga falta fe traere respuestas,
dare incertidumbre, pero generare mas esperanza.

Ensuciare mis zapatillas en el lodo, dejare
mis remeras en el sudor del trabajo.
Abrazare a quien tnega frio
lo alsare y llevare a los vientos a quien muere de calor.

Saciare sedes, calmare hogueras
dare paz, dare lo que no soy y dejare todo lo que fui.
Contare las hsitorias que me sepa, inventare las que no
para aquellos que necesiten imaginacion y un cuento para dormir.

sere los oidos de quien necesite gritar
de quien se sienta oprimido.
Rompere las cadenas de los esclavos,
las hare mias. Comprare dulces para
de quein ha vivido demasiadas amarguras.

Me miraras cansado, me preguntaras como me ha ido.
Lo habre intentado, lo juro.
Y habre hecho lo mejro posible a tu pedido

"Salva al mundo"...."bueno,
dame tiempo".

Mis zapatillas


Si me miras a los ojos,
no sabre que darte.
No tendre mas que mis manos
y unas zapatillas rotas.

Si me miras, aunque sea en el recorrido
que hacne tu sojos para ve runa vidriera,
un pajaro u a otro,
No sabre que hacer para no sonrojarme
y sentirme pobre.
Pobre e iluminado.

Ahora, si te acercas a mi,
imagina que estare perplejo
y entrare en un estado catatonico,
al menos un segundo.

Pero si te acercas a mi,
prometo que hare todo, intentare lo imposible
para regalarte la felicidad,
la felicidad que no existe y no poseo.

Aunque eso signifique sacrificar mis zapatillas,
terminar por romperlas en las duras caminatas
al eden de tu sonrisa.