8 dic 2021

Éramos un mar

Nunca fuimos a la playa,

pero éramos un mar.

Alguna vez, flotamos juntos en un río,

abrazados para no pisar el barro

que nos comía los pies.

La piel bajo el agua

tiene un lenguaje 

parecido al de las ballenas:

hace de la distancia

agudas cercanías.


En ese pueblo de río,

se dormía la siesta

y nosotros

nos mojábamos la piel

con el vocabulario que aprendimos del agua.

A nuestros pies se los comía la sábana,

enroscada sobre el silencio de la tarde.