29 mar 2023

Del siglo XIX

Quedó en el pulmón
una marca del siglo xix.
Quizás vaya desapareciendo,
como un rayón
sobre la madera
sepultado por cada nueva
equivocación del cuchillo.
O, quizás, permanezca silenciosa
para recordarle al cuerpo
que no es solo tejidos,
sino también parches,
una historia,
un experimento
y que, en el futuro,
el aire
tampoco es suficiente. 

22 mar 2023

Una voz dando consejos

A veces tenés que romper la inercia
para dejar de dar vueltas.
Nadie está quieto aunque no se mueva.

Mirá sino
las semillas
o no, no las mires.
Esperalas.
Ellas se las van a arreglar
para mostrar el movimiento
de la hoja
que, en secreto,
tienen guardado.

¿Tendrán escondidos, también,
los vientos tiernos
que acarician la copa de sus árboles?
¿o eso es una aprobación paterna
por crecer tan silenciosas?

Mirá
los pájaros y las flores
que, a veces, se confunden
por los colores
cuando flotan en el aire.

Pero sobre todo a la arcilla
en las manos
cuando se transforma,
todo el tiempo,
en un vaso o un cacharro
que después tienen agua
o papas fritas
para volver a las manos,
otras manos,
y saciar la sed
o colmar de sal
la piel, la ropa, 
los labios
arrugados que necesitan
labios corrugados
para calmar la presión
o mover la lengua reseca 
de tanto esperar
que nos conviertan
en arcilla.

Mejor, no preguntes.
Todavía mejor, no hagas caso.
Nada peor 
que una voz
dando consejos.

17 mar 2023

Una lupa no es una espejo

No hay un reflejo
en el detalle
de las huellas gigantes
que no tienen sentido
ni proporción. 

La luz no rebota,
se fija incandescente,
para concentrar
en un punto
todo el desierto
que quema en la piel.

Aunque me gustaría ser 
hablado por otro
tengo
como un lunar
la rebeldía de ser 
inconmensurable.

No soy ese que alumbran,
no puedo serlo.
Soy un hijo que escucha
un amigo invisible
un indeciso crónico.
Qué van a poner en mi altar
si todo el tiempo
evité compartir la mesa.
Qué van a poner
si le rehuyo a la muerte 
y a las celebraciones.
Un yo dividido
entre claros
y opuestos.

Yo soy yo
y ni mi boca,
ni el sol
pueden terminar de poseerlo.

15 mar 2023

Fragmento III

Las estrellas

me picaron en la piel

para avisar

que el cuerpo me abandonaba

como si el cielo

tuviera un secreto sobre mí

que desconocía


Quise ser luna

para no perderme en la noche,

pero fui menguante

hasta ser nueva

y la tormenta se llevó

toda la potencia

de la luna llena.

 

7 mar 2023

Fragmento II

Es un problema la palabra
porque siempre parece cierta,
un surco, dijo,
un surco hicimos.
un fuego, dijo,
un fuego hicimos,
hojas, dijo,
agua,dijo
sangre, dijo
besos, dijo,
un cuerpo, dijo,
un cuerpo hicimos
con estas manos rojas
hundidas en la tierra
para armar un hueco y su montes tiernos,
crear un espacio vacío donde apoyar lo propio
la saliva y la leche
la semilla y los dientes,
una oración que simule una promesa.
En ese centro lineal de la tierra
acostarse a recibirlo,
que escriba sobre mí
con la rugosidad de su lengua silenciosa,
pero la piel está hecha para el movimiento
y los montes se desarman.
Plantamos fuera del surco,
donde unos lirios
ponían en duda el buen augurio.

2 mar 2023

Fragmento

Soy una carne cicatrizada,

la piel hecha un nudo,

la guarida de un trueno plateado

que me besa los órganos

con la promesa cruel

de desgarrar

hasta las uñas.


Ayer tuvimos la ternura

cuando existía un cielo tan espumoso

como el mar que lo esperaba.

Dicen que el amor

surge en las estelas marrones de esas aguas

fecundadas por la crueldad

y la castidad de un cuchillo

rebanador 

sobre la potencia de un dios.

No hay amor en el destino,

en el pasado no existe la elección

está lo dado,

lo obligatorio,

aquello que nos nombra y titula.

 

1 mar 2023

Notas: Brandon Taylor - Pequeñas Bestias


I

 

En el fondo, somos todos una manada de animales olfateándonos, pero con la delicadeza de intercambiar algunas buenas frases antes de lamernos los cuerpos. Un dedo recorre una piel, los pelos se erizan hasta volver eléctrica la zona. El mismo dedo frota, con fuerza, como un fósforo, para enardecer al rojo vivo esa parte y que el sistema nervioso chille. Una alarma interna se prende sin saber si es de placer o de peligro. Aparece en los cuentos de Taylor el deseo y el cuerpo en la relaciones humanas como base de todo lo que arma el mundo social, latentes fuera de las representaciones y roles. ¿Hay algo que no sea animal?

 

II 

 

El dolor como un vector que nos devuelve al mundo, una conexión con el otro que aparece con el placer. Destruir y lastimar es un goce y un modo de relación. El dolor en el cuerpo es otra forma de recordar que existimos fuera de nosotros, de nuestro mundo interno. La membrana cerrada de nuestra piel se abre por el dolor y el goce; es una salida y una entrada. La capilaridad del ser en el mundo, se lleva en las marcas de los solitarios que intentan suicidarse o en la compañía de las relaciones que establecen los personajes. 

 

III

 

Una historia central dividida y atravesadas por cuentos que indagan en ese espiral de diferentes formatos de lo mismo. El "como si fuera amor", es también un como si fuéramos humanos y no animales, pero al final hay bestias, criaturas, en una danza que parece olvidar esa verdad esencial. Aparece la lógica de la naturaleza en las funciones matemáticas que analiza el protagonista, pero se interrumpen en la piel, en el dolor, en el otro. 

 

IV

 

Un discurso o una convención más: la consigna del examen sobre el absolutismo francés, que remite a otro modo de codificar la soberanía sobre los cuerpos. Hay en la escena, un alumno y su miedo a perder la intimidad por escribir sus datos de identificación, pero ¿qué intimidad hay en este mundo? un examen es otra práctica de control ¿cómo no sentirnos perseguidos sin caer en el ridículo o, por lo menos, en la ingenuidad? Intimidad y persecución hay a montones, qué más puede haber donde habita la piel. Una persecución en la nieve, un escape, todo un juego de la seducción y otro forma de la cacería. Cazamos para comer o para coger.