16 ago 2023

En la crisis

El odio también
construye una comunidad
con un tiempo lleno de llagas
y una piel sin abrigo.

Como los lobos hambrientos
no nos comamos los brazos
quizás todavía podamos
armar una represa,
con la paz de los castores,

para que el agua golpee
pero no nos rompa,
para que a sus plantas
se rinda un león,
para que tras la pared
quede un lago flotable,
donde lamernos las heridas.