14 may 2025

¿Quién no está cerca de la muerte?

Las hojas esas que se ven desde tu cuarto
hace unas semanas verdes,
ahora amarillas, chamuscadas
arrugadas por el frío
o por el secreto guardado del árbol,
mientras atrás
¿o es abajo?
el ruido de los autos.
Desde el cuarto, 
la ventana
es un cuadro instantáneo
que cambia todos los días.
Cielo y árbol,
música también,
sobre todo, ruido. 

Cuando nos dormimos
las hojas se mueren,
todo tiene que caer
para seguir creciendo.
Incluso, cuando amanece
la luz ¿vital? ¿blanca? ¿calurosa?
lleva un rastro del otoño,
una mano en la tierra
que se enfría
pero se reconforta
con lo profundo y la promesa
de lo que crece 
en secreto.

En secreto, también,
inventar una muerte
anacrónica, ridícula,
para nada premonitoria.
Refugiados en esa ventana
del otro lado del melancólico otoño,
del divino otoño
con la semilla silenciosa
que raja su cáscara,
durante la noche 
con un plan a futuro:
charlar,
chapar,
cielo,
árbol
en un orden repetitivo
aleatorio
circular.

4 may 2025

llama

Cómo podés ser una llama
sola,
fuera de la hoguera,
del fuego permanente,
de una cadena azul y naranja 
enlazada en el continuo crepitar
de la materia convertida en energía
en potencia
en el calor más humano,
más profundo
como el de una noche
abrazados bajo las sábanas.
 
Cómo podés ser una llama
fuera del mundo
de la comunidad
tan única en la calle de gente.  
Una llama cegadora
e hipnótica,
una luz austral
para que lo próximo
pueda ser una oscuridad subrayada.
 
Cómo no voy a ser un nudo en el estómago
una quietud involuntaria
un par de ojos que no quieren perderse nada,
un muerto de miedo por la fascinación,
un reloj que quiere girar
solo en la misma hora.